Humildad
- Thelma de León / Intercesora God Believer
- 11 abr 2016
- 2 Min. de lectura

Dios habita con los humildes de corazón y ve de lejos a los soberbios.
Efesios 4:1-2 Yo pues preso en el Señor, os exhorto a que andéis como es digno de la vocación con la que fuisteis llamados, con toda humildad y mansedumbre, soportándonos con paciencia los unos a los otros en amor.
Vivimos relacionándonos con personas, algunas pueden ser irritantes o difíciles de tratar por lo que muchas veces reaccionamos con orgullo y prepotencia.
Por ello Pablo nos insta a que vivamos con humildad, soportándonos con paciencia y amor. Para lograrlo es necesario morir a nosotros mismos. Una persona humilde sabe escuchar, es receptiva, cercana y sincera.
Dios conoce nuestro corazón y se agrada cuando somos humildes, nos bendice, nos exalta y prospera. Hay quien dice que la humildad consiste en callar nuestras virtudes y permitir a los demás descubrirlas por si mismos.
La dimensión de la humildad va más allá, se trata de ver nuestras limitaciones y saberlas reconocer. Ser humilde no es ser débil o ingenuo, al contrario, nos ayuda a ver la realidad de las cosas y disfrutar de la vida.
Filipenses 2:5-8 Haya pues entre vosotros los mismos sentimientos que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no considero él ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y hallado en su porte exterior como hombre, se humilló así mismo, al hacerse obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.
Mateo 11:19 Llevad mi yugo sobre vosotros y Aprended de mi que soy manso y humilde de corazón y hallaréis descanso para vuestras almas. (Mateo 20:27-28) Y el que quiera ser el primero entre vosotros, será vuestro siervo, como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.
Dejemos a un lado nuestro orgullo que solo trae destrucción. En cada situación, por difícil e injusta que pueda ser, reconozcamos que sin Dios nada podemos hacer.
Pidamole que nos ayude a ser mansos y humildes de corazón, reconozcamos cuando nos hemos equivocado y procuremos seguir Su ejemplo en todo momento.
Pidamole que El nos ayude a ser obedientes, que tome el control de nuestras vidas, seguir Su ejemplo y nos ayude a vivir como El nos enseña.




Comentarios