Seguros en Dios
- Juan Gordillo - Presidente God Believer
- 12 jun 2016
- 2 Min. de lectura

Todos los que somos Cristianos, hemos en algún momento sentido inseguridad, nos hemos sentido vacíos, hemos sentido que no tenemos fuerzas para seguir, pues no es una tarea fácil, aunque ciertamente hermosa, somos humanos y como tales hemos sentido desvanecer en pocas palabras.
Pero dice la palabra del Señor:
17 Ninguna arma forjada contra ti prosperará, y condenarás toda lengua que se levante contra ti en juicio. Esta es la herencia de los siervos de Jehová, y su salvación de mí vendrá, dijo Jehová. Isaias 54:17
Es una certeza! Acaso nuestro Padre es hombre para mentir? Cuando sentimos esos momentos en nuestra vida, debemos tomar un momento para discernir dos cosas:
1) es consecuencia de algo que hice?
2) es un ataque fraguado en contra mía por parte del enemigo debido a algo que el quiere estropear?
Recordemos que nosotros estamos viviendo en un mundo contrario al Reino de los Cielos, vivimos constantemente en una guerra espiritual, yo soy testigo vivo de los ataques que el enemigo ha levantado en mi contra pues ya no pertenezco al pecado, entonces ha buscado la manera de atacarme, y estoy seguro que eso justamente sucede con cada uno de los que son Cristianos, tengo la certeza, pero la palabra nos dice:
12 Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.
13 Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes.
14 Estad, pues, firmes, ceñidos vuestros lomos con la verdad, y vestidos con la coraza de justicia,
15 y calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz.
16 Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno.
17 Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios; Efesios 6: 12-17
Aprendamos a fortalecer nuestro espíritu, los ataques serán constantes pues estamos realizando una tarea que no le agrada al gobernador de este mundo y como lo dice la palabra, no tenemos lucha contra sangre, es mas bien contra huestes, debemos tener esa fuerza espiritual para ser vencedores en todo momento.
Y recordemos que solo el Dios, estamos seguros.




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