La decisión es tuya
- Lourdes Callejas - Vice Presidente - God Believer
- 5 ago 2016
- 3 Min. de lectura

Una hija se quejaba con su padre acerca de su vida y cómo las cosas le resultaban tan difíciles… Estaba cansada de luchar. Parecía que cuando solucionaba un problema, aparecía otro. Su padre, un chef de cocina, la llevó a su lugar de trabajo. Allí llenó tres ollas con agua y las colocó sobre fuego fuerte. En una colocó zanahorias, en otra colocó huevos y en la última colocó granos de café. Las dejó hervir sin decir palabra. A los veinte minutos, sacó las zanahorias y las colocó en un tazón, sacó los huevos y los colocó en otro plato. Finalmente, coló el café y lo puso en un tercer recipiente. Mirando a su hija le dijo: "¿qué ves?" - "Zanahorias, huevos y café" fue su respuesta. La hizo acercarse y le pidió que tocara las zanahorias, quebrará el huevo, y que probara el café. La hija preguntó: "¿Qué significa esto, padre?"
Él le explicó que los tres elementos habían enfrentado la misma adversidad: agua hirviendo, pero habían reaccionado en forma diferente. La zanahoria llegó dura, pero se había vuelto débil, fácil de deshacer. El huevo había llegado frágil, pero después se había endurecido. Los granos de café sin embargo eran únicos; después de estar en agua hirviendo, habían cambiado al agua. "¿Cual eres tú?", le preguntó a su hija. "Cuando la adversidad llama a tu puerta, ¿cómo respondes? ¿Te vuelves débil, te vuelves dura con los demás, o eres como un grano de café que cambia al agua hirviente, el elemento que le causa dolor, y sueltas el mejor aroma que hay dentro de ti? Nuestro Dios es Todopoderoso, y ha prometido estar con nosotros todos los días hasta el fin del mundo…
Cuando María la madre de Jesús, fue bendecida por ser escogida entre la jovencitas de su época, nunca se imaginó cuanto pasaría en su vida, ella estaba preparada para ser esposa, ama de casa, pero jamás se imaginó lo que le esperaba; ser madre de un niño, escogido y apartado el cual sería el Hijo de Dios, quien sería Él Salvador del mundo, su corazón de mujer lo amo desde el primer momento que lo tuvo en sus brazos, lo veía crecer y quizá pensaba como pensamos los padres, (Señor que no crezca para que no se valla de mi lado). A los doce años su corazón sufrió la pérdida de su hijo, la biblia dice que lo buscaron con sus amigo, sus parientes y los conocidos, se regresaron a Jerusalén y tres días después lo encontraron, ella y su corazón de madre le dice, “Hijo porque me has hechos así?”, su corazón estaba siendo pasado por el proceso del agua hirviendo, años después tuvo que enfrentarse a que su hijo se fuera de casa, no como lo hacen los hijos, que se van porque se casan y están cerca de sus padres, se fue para irse de viaje y lo peor que escuchaba quizás como hablaban de Él, como lo rechazaban porque era el hijo de un carpintero, su corazón se mantuvo tan firme, ella no peleaba o se enfrenaba por su hijo con nadie a pesar de que ella se dolía, aun así su corazón soportaba y sin saberlo llego el peor momento de su vida como madre de aquel bello hombre, le llegaron las noticas fuertes y duras de que su hijo estaba preso, que lo más posible que lo matarían, ella en su corazón pedía que no fuera así, pero al saber la resolución del juicio encontrado e su hijo que además no había hecho nada malo, le habían encontrado culpable para matarlo, no una muerte rápida, sino una muerte lenta, vergonzosa, su corazón seguía sufriendo, pero ella decidió perdonar y así como el café en el agua hirviendo logro cambiar el agua, que era el elemento que causaba dolor. Igual que esa mujer, que nos enseñó tanto con su silencio, nos enseñó a amar tan intensamente y a perdonar con esa misma intensidad, debemos decidir lograr cambiar lo que nos causa dolor y soltar tu mejor aroma agradable delante de Dios y de los hombres. Y ser así como dice la biblia…
Proverbios 27:9 El ungüento y el perfume alegran el corazón, y dulce para su amigo es el consejo del hombre.
Juan 12:3 Entonces María, tomando una libra de perfume de nardo puro que costaba mucho, ungió los pies de Jesús, y se los secó con los cabellos, y la casa se llenó con la fragancia del perfume.
Te animo a que des lo mejor de ti, no permitas que tu corazón tenga cosas que te afectaran y te harán reaccionar con una actitud diferente a una hij@ de Dios.
Tú decides…




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